Hay personas que tienen muy clara la oposición que quieren preparar, mientras que otras se acercan a nosotros con la cabeza llena de dudas y sin tener muy claras las diferentes opciones que tienen. Nuestra labor como asesores en materia de oposiciones es facilitarles toda la información necesaria sobre cada una de las diferentes oposiciones, para que puedan tomar una decisión bien informados: en qué consiste el proceso selectivo de la oposición (qué pruebas tendrá que superar), el ámbito de la oposición (local, provincial, autonómico, estatal) y si va a requerir un cambio de domicilio o un desplazamiento considerable, el tipo de plaza ofertada (personal laboral, funcionario de carrera), la periodicidad de la convocatoria, el número de plazas ofertadas, la titulación requerida, la dificultad o nivel de la misma, el temario que deberá estudiar (y si éste le podrá servir para otras convocatorias), el trabajo que realizará una vez consiga la plaza, el sueldo que obtendrá por él, etc.

Creemos que es importante que la persona elija no sólo pensando en el objetivo de tener un sueldo fijo y una estabilidad laboral, motivos nada despreciables, sino también en el puesto de trabajo que tendrá que llevar a cabo una vez consiga la plaza, eligiendo algo que le guste y le sirva de motivación durante el proceso. Algunas oposiciones de las que preparamos son claramente vocacionales (fuerzas y cuerpos de seguridad, auxiliar de biblioteca, etc.) y cuando el alumno obtiene su plaza es doblemente satisfactorio, pues sabes que ha cumplido uno de sus sueños.

También hay que ser realista y abordar objetivos asumibles. En ese sentido, conviene preguntarse sobre varias cuestiones de tipo práctico: el tiempo y las ganas que tengo para estudiar, mis obligaciones familiares y laborales (en caso de estar trabajando) con las que tendré que compaginar el estudio de la oposición, el tiempo y dinero que puedo invertir en la preparación de la oposición, etc.

No hay duda de que la planificación y la constancia son claves fundamentales a la hora de preparar una oposición. Se trata de una carrera de fondo para la que animales como la tortuga y la hormiguita nos pueden servir de referencia: no valen los esprint finales ni querer correr más de la cuenta. El trabajo diario constante y bien organizado nos llevará a conseguir nuestros objetivos: sin prisa pero sin pausa.

¡Y sin miedo ni ansiedad! No debes asustarte delante de un gran temario, solamente tienes que pensar si dispones del tiempo necesario para poder abarcarlo. Y si no es a la primera… piensa que probablemente tendrás más opciones, especialmente ahora que parece que estamos frente a unos años buenos en materia de oposiciones. Intenta mantener el ánimo y la motivación y hacer un caso relativo a los rumores que suelen rodear el mundo de las oposiciones. Trabaja duro entre semana y tómate un merecido descanso durante el fin de semana. ¡Sabemos que puedes conseguirlo!


Preparación física: oposiciones a los Cuerpos de Seguridad

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